El oficio del subtitulaje

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El oficio del subtitulaje

¿Alguna vez han intentado sincronizar los únicos subtítulos que se encontraron, para esa película que tantas ganas tienen de ver, y no ajustan bien? Si es así, sabrán que no es una labor sencilla y que requiere de la mayor paciencia del mundo.

La aparición del texto tiene que ser en el momento justo que los personajes comienzan a hablar, debe durar el tiempo adecuado para alcanzar a leerlo sin mucha prisa y tiene que ser lo suficientemente rápido para que no se traslape con el siguiente diálogo. Esto sólo en cuestión de sincronización.

Si nos vamos al trabajo de subtitulaje en su conjunto, se complica aún más. Los subtítulos tienen que estar exentos de falta de ortografía, para evitar malos entendidos, deben ser congruentes, legibles y en el lenguaje más estándar que se pueda; además de que tienen que estar contextuados con lo que realmente está sucediendo en las imágenes que vemos. No se aceptan traducciones literales porque éstas hacen que se pierda el sentido de lo que se lee y se ve.

Si tenemos en cuenta todos los aspectos antes señalados y algunos otros, que seguro ahora se nos escapan, podemos deducir que esta laboriosa actividad de subtitular películas o series es extenuante y tardada.

Entonces, cómo nos explicamos que, en el caso de las series, los subtítulos aparezcan apenas unas horas después de que el capítulo de estreno se transmitió en su idioma original y además con una calidad, en la mayoría de los casos, excelente. Simple, gracias a la Internet y a uno de los oficios que ésta trajo consigo. El oficio del subtitulaje.

Fascinante es este oficio, ya que en él podemos ver y entender la esencia misma de lo que nos ofrece Internet. Los subtitulajes exprés se pueden entender porque detrás existe una red de colaboración enorme que se encarga de traducir, sincronizar, contextuar y pulir los subtítulos que nosotros disfrutamos con sólo un clic. La cantidad de personas que se dedican a esto, tal vez sea incalculable, pero cada vez son más.

Si alguna vez tienen tiempo, deberían observar la forma en que se trabaja en las distintas páginas de subtítulos existentes en la red. En verdad es impresionante ver cómo avanza el trabajo, diálogo por diálogo, y la cantidad de personas que contribuyen a ello.

Todo parte de unos subtítulos en inglés, los cuales se obtienen de personas que han visto el capítulo y lo han llevado al texto sincronizándolo adecuadamente. De esos diálogos en inglés el siguiente paso es traducirlos al idioma que se quiera. Al ser páginas abiertas, puede participar cualquier persona que así lo desee, por lo que si alguien ve que tal o cual frase se encuentra mal traducida o fuera de contexto es libre de cambiarla, siempre y cuando cumpla con algunos lineamientos preestablecidos, que no son más requisitos a seguir para que el trabajo tenga la calidad adecuada.

Trabajo comunitario es la esencia del subtitulaje. Y gracias a esta comunidad que se crea es que hoy en día es raro que no encontremos los subtítulos que buscamos.

La generación de subtítulos se ha convertido en el oficio por excelencia dentro la red. Es un oficio porque en la mayoría de los casos la labor se hace de manera desinteresada y sin ningún beneficio económico, pero esto no quiere decir que no se haga de manera profesional.

Es tan inmensa la contribución que los subtituladores hacen que cualquier agradecimiento se quedaría corto. Y es que gracias a su labor Internet puede seguir siendo un mejor lugar.

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