SLZR: “Nosotros queríamos hacer una banda de disco-punk”

Música

SLZR: “Nosotros queríamos hacer una banda de disco-punk”

Pasamos una tarde en el estudio de SLZR, en el centro de la ciudad de Guadalajara, México. El grupo, integrado por Eduardo Martínez, Sinclair Castro y Christian Barragán, es ya un clásico reciente en el circuito independiente de conciertos en diversos foros de la capital jalisciense.

Se trata de un trío conformado por viejos lobos de mar de la escena tapatía. MATA, Asunción o The copy violators son otras de las bandas por las que transitan o han transitado estos SLZR , que nacidos con la nada pretenciosa intención de lograr una colisión entre los tres miembros y ver qué salía, poco a poco se han ido forjando una identidad como grupo. Es lugar común asociarlos con el revival del sonido “kraut rock”, mito del cual no tienen ganas de renegar pero tampoco alimentar. Su logro ha sido trasladar su bagaje como músicos electrónicos al lenguaje del rock para hacer música poderosa, maquinal y psicodélica. Les comparto una plática que giró en torno al ruido, la política del trance y algo tan peliagudo como “las verdades de las identidades ficticias”. Aquí hay repollo.

Horacio: Afortunadamente ya superamos los años noventa cuando los periodistas musicales tipo MTV preguntaban ¿qué significa su nombre? Entonces, yo no voy a preguntarles eso, pero sé que hay anécdotas divertidas acerca de él ¿qué me pueden contar al respecto?

Sinclair: Cuando iniciamos con el proyecto sabíamos que nos costaba trabajo, bueno, todavía nos cuesta, subir al escenario y ser nosotros. No que nos dé vergüenza hacer lo que hacemos, pero sí exponernos.

“Lalo”: Está uno muy desprotegido ahí arriba.

Sinclair: Sí, te sientes muy desprotegido, entonces, pues ideamos hacernos un personaje; así como nos hemos construido personajes en los otros proyectos en los que hemos colaborado. En realidad sales disfrazado de ego para hacer tu chamba. Dejas tus inseguridades y tus problemas abajo, entonces, si ya tenemos otra persona, pues hagamos algo divertido con ella. Cuando decidimos que nos íbamos a llamar SLZR (que se pronuncia: “salazar”) y nos encontramos una historia de unos proxenetas que se robaban muchachas mexicanas y las llevaban a los campos de cultivo de Estados Unidos, incluso las prostituían; o sea, algo bien hardcore y eran tres hermanos: Julio, Tomás y Luciano.

“Lalo”: Christian es “Julio”, Sinclair es “Tomás” y yo soy “Luciano”. Y nos presentamos así en los conciertos: “Julio Salazar”, “Tomás Salazar” y “Luciano Salazar”.

Sinclair: No es un tributo a la cultura del proxenetismo, sino que nosotros no sabíamos nada de eso, no sabíamos esa realidad tan “hard”; entonces, la primer herramienta para que las cosas dejen de pasar es que las personas se den cuenta, mientras la gente siga ignorando lo que ocurre las cosas seguirán ocurriendo. Entonces era como un decir: “Ey, están pasando cosas mientras tú estás viendo las novelas”. Y después cada uno desarrolló su personaje a partir de ahí. A mí me da muchísima seguridad tocar como “Tomás Salazar” en un escenario. O sea, cuando estás arriba tú no puedes tener novia, ni tener trabajo, ni tener responsabilidades, ni ninguna otra cosa que hacer ¿no?

Horacio: ¿Y cada uno tiene una personalidad definida?

Sinclair: Nuestras frecuencias claro.

“Lalo”: Más en cuanto a lo que hacemos en el escenario, que en cuanto al personaje como tal. Por ejemplo “Julio”, el mayor de los hermanos, lo agarraron pero no por tener una red de prostitutas en todo California, y además robadas; no güey, sino que lo agarran porque golpeó a su esposa, entonces, por un problema doméstico lo llevan al bote y ven que es él. En la confusión se les escapa de la patrulla y se va. Y me parece que Christian tiene ese descaro, como que, “bajita la mano”, te mete cosas en las canciones, sin que te des cuenta; y claro, son coincidencias, no es que hayamos partido de ahí tampoco. Pero está divertido el juego, nos dio como una identidad de banda… una banda de maloras, de criminales que no se dejan ver o atrapar. (risas)

Horacio: Sacaron un E.P el año pasado, llamado “Demon Lain”, con Indiangold records, platíquenme un poco sobre la disquera y este trabajo.

“Lalo”: Indiangold es una disquera de Mexicali de la banda de Maniquí Lazer. Los conocí por una tocada con los copy violators y pues los de Maniquí me ofrecieron sacar algo de los copy, yo le dije: mira tenemos esta otra banda, escúchalos si te late. “A huevo”, que salga. Y pues se prendieron ellos porque a la segunda semana ya estábamos en “No data”; o sea, como que se fue haciendo una bola de nieve con un disco chiquito, cero pretencioso. Yo creo que también por eso se siente, porque está crudo. Se siente esa vibra de “en vivo” ¿no? y que también queríamos eso, que se retratara cómo tocamos en vivo.  Luego hubieron blog’s que lo estuvieron posteando. Se difundió y llegó lejos, o sea sitios de Berlín, Polonia… o sea ¿¡En Polonia?!

Sinclair: Este año, o sea, sabemos que no es nada, pero que haya una persona que se preocupe por tu trabajo, y sabes, a tantos kilómetros de distancia, pues me parece todavía más divertido. Hay un blog, por ejemplo, de Islas Canarias, que se llama “Intangible” que se dedica exclusivamente a la música gratuita por internet, no pone nada, ni reseña nada que sea vía disquera…

Horacio: Solo netlabels…

Sinclair: Si, y puros netlabels de distribución gratuita con derechos libres. Y estos chavos de Intangible escogieron nuestro EP como uno de los mejores EP’s del año y, pues a nosotros nos cayó super padre ¿no?

“Lalo”: Y tienen un programa de radio y así de que: “esta banda, que se debe pronunciar ‘eslaicer’” (risas generalizadas)

Sinclair: O unos güeyes, así de que, buscando, yo una vez a la semana me pongo a buscar que hay de medios y entre más tiempo pase de la publicación pues siempre hay menos cosas recientes ¿no? Pero lees, el puro nombre del blog “recent music heroes”, tu dices ¡wow!

Horacio: ¿Que feo se ha de sentir eso no?

Sinclair: (risas)… pero bueno, la verdad es que seguimos haciendo música solamente para complacer nuestras necesidad creativas.

Horacio: En los blogs que los han publicado, también en su facebook de la banda, se habla de las influencias “Kraut”, ¿ustedes saben que “Kraut” significa repollo?

“Lalo” y Sinclair: (risas)

Sinclair: Sí, bueno, era un término despectivo para un tipo de sonido. O sea, despectivo para toda la escena alemana de aquel momento. A mí lo que me parece totalmente chingón y espero que con este comentario no vaya a causar polémica entre toda la gente que nos ha puesto la etiqueta de “kraut”, es que nuestra formación, o sea, nuestro input es completamente diferente. La primera vez que tocamos en vivo fue cuando nos dijeron “se oyen bien kraut”, y luego en chinga a preguntarnos entre nosotros: ¿oye y que es “kraut”? (risas)

“Lalo”: Mira, la verdad es que nosotros queríamos hacer una banda de disco-punk y nos salió otra cosa. De hecho, nosotros creemos que tenemos más influencias “dubies” o de “psicodelia”, pero no, de “kraut”, bueno, ahora que lo ves, dices bueno pues sí que hay cosas que suenan “kraut rock” pero no, para nada era nuestra intención. De hecho, yo, para la base de la bateria, mi intención nunca fue el reproducir el “motorik” este famoso; de hecho, yo de tantos años de venir de producir beats para los copy, pues lo que yo traté de hacer fue tocar la batería, no como baterista de rock, sino como secuencia. Es decir, no hacer muchos redobles sino más bien acentos, manteniendo un ritmo constante y generar un efecto hipnótico, pero lo curioso es eso, como llegas “a algo”….

Horacio: Pero no era tu intención generar este motorik sound…

“Lalo”: No, no, para nada..

Horacio: ¿Cómo definirías este motorik sound ahora que les han puesto la etiqueta?

“Lalo”: tu-ta-tu-tu-ta (risas)

Sinclair: La primera vez que tocamos en vivo, tocamos en “El Cardenal” [se refiere a un bar de Guadalajara, frente al neogótico templo Expiatorio] y en ese tiempo estaba controlado por “el chino”, el bajista de Drag-on y nos dice: “no mames, se parecen un chingo a Beak”, y nosotros: ¿y quién chingados es Beak?, “pues la banda de Geoff Barrow, el baterista de Portishead”. Yo pensé: cómo puede ser que esos güeyes que yo admiro desde hace años, y que son contemporáneos, y que realmente los escuchas y dices, pues sí, si suena parecido, ¿cómo puede ser que lleguemos a tener ideas parecidas? O sea, no te sirve de nada, pero piensas en que sí estás haciendo cosas de calidad, al nivel de lo que se está haciendo en otras partes del mundo por personas que admiro. Porque como dice “Lalo” lo chingón es que no haya ninguna pretención, que no queríamos pertenecer a una escena o estabamos buscando parecernos a algo.

Horacio: Hay un blog polaco que se llama “Weed Temple” donde viene un comentario respecto a la banda que dice que su “música es política a pesar de no tener letra”…

“Lalo”: Ese comentario lo pusiste tu güey [dirigiéndose a Sinclair] (risas)

Horacio: Mira que lo llegué a pensar…. (risas)

“Lalo”: Nosotros no escribimos, lo que hacemos es samplear textos de Scratch Lee Perry, comics, libros, documentales, poesía, de todo, lo que sea que te mueva y ya vemos si le hacemos una rola al texto.

Horacio: ¿Y de qué manera está lo político como ponían en el comentario del blog, pensando en que su música no tiene un contenido lírico?

Sinclair: La transgresión está en lo que hacemos. O sea, no intentamos caer en una etiqueta sino hacer lo que nos salga aunque después pueda ser clasificado. Nuestro cotorreo político tiene que ver directamente con lo que estamos viviendo, a la calidad del sistema tal cual como lo estamos viviendo. La falta de oportunidades para gente capacitada y la falta de capacidad para generar propuestas dentro de este sistema.

Horacio: Pero, ¿lo político cómo estaría en la materialidad sonora? ¿cómo está puesto lo político en la música?

“Lalo”: Pues está en la estructura misma de la rola, que no es el estribillo-coro-estribillo; o sea, las rolas de tanto tocarlas empiezan a mutar. La estructura rompe con la forma clásica en sus armonías o disarmonías, incluso el uso del volumen ¿no? hasta acabas con la mitad de las personas con las que empezaste. Y nosotros: ahora sí que tocamos bien perro! ¿A cuántos espantamos?

Horacio: Mi crítico favorito, no se si de toda la vida, pero sí de unos años para acá, que se llama Simon Reynolds; el cual, habla del ruido como una manera de romper con la estructura armónica y melódica de esa música que se ve como un todo perfecto, que está separado de uno, que no te toca, que está hecha para ser admirada. Hay una valoración del ruido como un arma para crear lo que él llama interferencia en el mensaje; es decir, tradicionalmente la música siempre se ha visto como un medio para transmitir algo, como lo que preguntaban los periodistas de la época: ¿cuál es el significado de esta canción? El dice que el ruido viene a introducirse como un arma política para hacer cortocircuito en este mensaje. Lo que sí critica es esta idea del ruido como subversión “hacia afuera”, es decir, como si esta música fuera escuchada por tus papás y al escucharla se quedaran asustados. Quien termina escuchando esta música es la misma banda que tiene la voluntad de entrarle a estos sonidos, tú o yo. Entonces, él dice que más que subversión es autosubversión, que el ruido te genera una especie de blackout, de estado de trance, que te derrumba las propias estructuras mentales.

“Lalo”: Claro, es ruidoterapia…

Sinclair: Mucho de lo que decía “Lalo” de las disarmonías que nosotros manejamos, no las manejamos de una manera estructurada en la lógica de la música occidental, sino que nosotros componemos a partir de la vibración de nuestros cuerpos en el espacio. Para mí, realmente hay momentos que no me importa si estoy tocando un Fa sostenido séptimo o un La menor disminuido, me vale completamente un pepino. A mí lo que me da es que cuando acomodo de tal manera un acorde, me vibra el cuerpo, entonces, cuando sientes el bajo y te esta chocando y la batería te está dando la base para que esos dos elementos, en su conjunto choquen con el aire, ahí es cuando dices, esto tiene una lógica y va bien. Funciona para lo que queremos hacer, no cuando ves los tonos y los semitonos entre dos notas y o sea no…. de hecho yo, que soy el que llega con ideas más melódicas, sólo me dicen: “pussy shit!” (risas)

“Lalo”: O sea, tenemos piezas que sabemos que esto va en Re y pues, ¡vámonos! o sea, no hay nada estructurado más que darse gusto o a lo mejor, dibujamos una curva (dibuja una curva con sus manos) y de ahí ya sabemos cómo queremos que vaya y hay otras (canciones) que sí están bien estructuradas pero siempre tratamos de dejar espacio en uno u otro momento para esa…

Horacio: ¿Improvisación?

Sinclair: Yo creo que no es improvisación, pero tenemos parámetros muy amplios de lo que podemos hacer…

“Lalo”: Tenemos un principio y un final pero todo lo que va en medio, es variable.

Sinclair: Tiene que ver con nuestra base de músicos electrónicos, o sea, imagínate que tienes un sampler, la canción ahí está, están todas las piezas y todo lo que sueltes se va escuchar chingón porque la canción ahí está, aunque esté estructurada de cierta manera, pero tu puedes hacer con ella lo que quieras. Tienes la batería y mientras te esté dando el beat, puedes jugar con esa guitarra y luego saber qué va con ese bajo, ahí está, puedes ir jugando [...] Se trata de, por ejemplo, usar la guitarra como si fuera una computadora y voy hacer loops, y voy a secuenciarme, y ahora ¿qué haría en la computadora? no pues, usaría un filtro y ahora, le voy a meter otro efecto, y es tocar como máquina, pero no le pones el humanizer a la máquina, le pones el maquinazer al humano.



Horacio: Entonces ¿cuál sería el sonido SLZR, el de su E.P  o el de los directos?

“Lalo”: Lo que pasa es que ese E.P. lo grabamos en semana santa del 2010 o sea, ya va para dos años y han cambiado muchas cosas. Todavía no metíamos voces y ahora hay voces en casi todo, rolas más dubies, colaboraciones.

Sinclair: Yo creo que la calidad del sonido, o sea el “look sonoro” se nota más en el mp3, en el disco que en vivo, pero el estilo, la emoción, eso sólo en directo.

Horacio: ¿No los obliga la grabación, por ejemplo, a estructurar algo que a lo mejor no quisieran tener tan estructurado?

“Lalo”: Puede ser, por ejemplo, ahora que estamos grabando un nuevo disco, sí hemos grabado batería por un lado, bajo, guitarra en el otro… o sea sí, como que a lo mejor no hubo tanto espacio para la experimentación, no se escucha frío pero sí no es la experiencia del directo…

Horacio: Pero, ¿están satisfechos en términos generales?

Sinclair: Estamos bien contentos. De hecho con el tiempo que hemos estado grabando este disco se ha prestado para que otras personas se estén involucrando. Vamos a tener remixes de casi todos los temas por personas que trabajan bien bonito…

“Lalo”: Pero mejor ni decimos, para que sea sorpresa (risas)

Sinclair: Ajá, mejor no (risas)

Horacio: (risas)

Sinclair: Digamos que el sonido se ha vuelto cada vez más dub aunque la batería sigue siendo mecánica y cuadrada…

“Lalo”: Cada vez más música electrónica, pero con instrumentos.

Horacio: Hicieron un remix para Antiguo Autómata Mexicano

“Lalo”: Ya, hablando de que nos dicen “kraut”. Para nosotros fue como trasladar una pieza electrónica a lo eléctrico pero que fuera, más como hacer un cover, antes que un remix.

Sinclair: Sí, eso fue lo que hicimos. No que esto lo hacen los sintes, pues esto mejor lo hago yo. Que esto lo hace el bajo, esto lo hago yo, pero más que estructurarla como canción, fue por partes.

Horacio: ¿Y les gusta AAM?, ¿lo conocían?

Lalo”: Sí claro, a Ángel (AAM) lo conocíamos como músico y como colega. A mí en lo personal me gusta más Seekers who are lovers pero sí, como AAM es una música que está llena de referencias conscientes. Yo creo que él debe ser una persona muy cerebral , me imagino, bueno, la diferencia sería Seekeres who are lovers, que sería mucho más emo.

Horacio: ¿Y qué tocadas recuerdan que les hayan gustado?

Sinclair: A mí me gusta mucho el contacto físico y el cotorreo que se dio en el concierto de La Casa Suspendida fue espectacular. Se sentía bien duro…

“Lalo”: Y la energía ahí contenida, ese podría ser el circuito, o el tipo de gente, o algo parecido a una escena, aquella que estaba reunida en ese concierto y los grupos con los que compartimos escenario [Se trata de un concierto dado a mediados del año pasado en La Casa Suspendida, un foro para teatro y música en Guadalajara, donde SLZR compartió escenario con bandas locales como Parásito 5000 o Lorelle meets the obsolete y de Monterrey el mencionado proyecto Seekers who are lovers]

Horacio: En general ¿cuál ha sido la respuesta de SLZR en vivo?

“Lalo”: Híjole, pues, depende mucho de la tocada. Siempre hay comentarios buenos, siempre.

Sinclair: Pero siempre es llegar, destruir y salir. No hay mucho que hacer cuando la mitad de la gente te está aplaudiendo y gritando y la otra está con cara de…

“Lalo”: De que no saben que ha pasado, no saben que ocurrió ahí….

Sinclair: ….Y están tapándose las orejas. Esa es nuestra mayor victoria.

 

Puedes descargar “Demon Lain”, desde la web de Indiangold records, haciendo click aquí.


  • http://www.facebook.com/people/Horacio-Espinosa/606541995 Horacio Espinosa

    Kraut es repollo : P

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