La novela gráfica que soñó a Luis Buñuel

novela gráfica

La novela gráfica que soñó a Luis Buñuel

Fermín Solís, en el año 2008, publicó con la Editora Regional de Extremadura la novela gráfica Buñuel en el laberinto de las tortugas; un año después, esta obra pasaría a formar parte del importante catálogo de editorial Astiberri.

Con una carrera activa y en ascenso, el historietista Fermín Solís logró con esta novela un acercamiento con ojos nuevos sobre la figura y producción del cineasta Luis Buñuel.

La historia de la cinematografía y movimientos artísticos, como el surrealismo, reconocen a Luis Buñuel como un referente inevitable. Sus películas, tanto como su singular y contradictoria personalidad, destacan por su carácter subversivo y de choque frente a las estructuras morales y sociales impuestas, sobre todo, por el catolicismo y la burguesía. La censura y el éxito le persiguieron desde su primera cinta Un perro andaluz, realizada en mancuerna con Dalí, y seguida por La edad de oro, que ocasionó tremendo escándalo en Francia hacia 1930.

Luego de la represión dirigida sobre La Edad de Oro, Buñuel se encontró con la posibilidad de no filmar más. París parecía no darle tregua, mientras los benefactores y productores ante la gravedad se retiraban de sus proyectos. Fermín Solís eligió este momento crucial para enmarcar a Buñuel con viñetas e ilustrar, entonces, el proceso resolutivo que lo llevó a concretar su tercera película Las Hurdes, tierras sin pan (1932). Así, en Buñuel en el laberinto de las tortugas se ilustra en blanco y negro el universo onírico de Luis Buñuel como un mecanismo detonador de sus fantasías y obsesiones. Lo representa en un ir y venir casi imperceptible entre el sueño y la realidad.

El primero de los escenarios de la novela es París, una noche en la que Buñuel y su amigo Ramón Acín la recorren buscando una y otra vez un lugar más para seguir con un trago. El encuentro ficcionado creado por Solís los hace entablar diálogos a veces divertidos y sencillos, a veces evidentemente forzados. Esa noche, Buñuel externa preocupación por su carrera e incomodidad ante el grupo surrealista al que considera una aristocracia intelectual que se alejaba de sus primeros ideales. Ramón Acín, al parecer un tanto por consuelo otro por embriaguez, le asegura que cuando pesque el premio mayor de la lotería él mismo le financiará la próxima película.

 

Aquella película, que ya para entonces era la nueva obsesión de Buñuel, finalmente fue producida como documental por Acín. De esta manera, como segundo escenario Fermín Solís esboza la región perdida y árida de Las Hurdes, parte de Extremadura cuyos habitantes vivían en la más denigrante de las miserias. A Fermín Solís –extremeño también- le habrá provocado un doble impacto cuando viajó a la región para inspirar sus dibujos. Habrá sentido su propia impresión y la que su investigación le obligaba a buscar: la mirada de Buñuel.

En Buñuel en el laberinto de las tortugas se narra el proceso de realización del documental de Las Hurdes, tierras sin pan, la presencia acechante de la muerte en un pueblo en el que la mendicidad llevaba a la paradójica ascensión social. Los habitantes engranados en dinámicas de endogamia y en políticas impuestas desde una esfera de poder que desconocían pero acataban. Víctimas de enfermedades infecciosas por el ínfimo nivel de higiene, así como por la ignorancia imperante, debieron corroborar en Buñuel la certeza de la potencia surrealista latente en la realidad.

La investigación que emprendió Fermín Solís para la realización de su novela, en sí misma es un aporte importante al estudio de la obra Luis Buñuel; ya que este documental no parece haber recibido la atención merecida ni por su autor –quien le dedica cinco líneas en su biografía- ni por la crítica. Por otra parte, en Buñuel en el laberinto de las tortugas se lanzan señuelos sobre la concepción del cine documental que tenía Buñuel y la trascendía en la práctica del género; en ella, deriva de los archivos fílmicos a los que tuvo acceso Solís, se evidencia que el objetivo principal de la cinta fue mostrar con la peor crudeza la marginalidad de Las Hurdes.

Buñuel quiso, entonces, recrear los testimonios de los hurdanos en el que le contaban, por ejemplo, que sólo comían carne cuando una cabra se desbarrancaba, o aquella imagen relatada de un burro siendo devorado por abejas mientras transportaba la amarga miel de la región. Dado que la producción no podía excederse en tiempo, Buñuel no esperó a que sucediera lo que le parecía imprescindible para su objetivo fílmico y político, así que desbarrancó una cabra y, se dice, cubrió de miel a un burro. El lugar del documentalista, así como su intervención en el desarrollo de los acontecimientos que filma, en Las Hurdes, tierras sin pan adquiere un matiz todavía más subjetivo y engañoso del que ya tiene, mientras a Buñuel parece no importarle.

La comarca extremeña de las Hurdes según Fermín Solís, vista desde arriba, muestra los techos de las casas en derrumbe como el caparazón de una tortuga. Visto en perspectiva, seguramente le pareció encontrar a Luis Buñuel recorriendo aquel laberinto entre el cuerpo de una enorme tortuga. Con esta obra Solís aborda una figura compleja en plena realización de un producto controversial; él mismo –Fermín Solís- crea una obra inserta en un género que ha ganado terreno y respeto a partir de la segunda mitad del siglo XX con muchas dificultades.

La aceptación del comic como una obra que trasciende el contenido y formato infantil derivó, tal como lo señala Santiago García en su libro La novela gráfica (Astiberri, 2010) en un comic adulto contemporáneo que es “…en gran medida continuador del cómic de toda la vida, pero al mismo tiempo presenta unas características propias tan distintivas que ha sido necesario buscar un nuevo nombre para identificarlo, y así es como en los últimos años se ha difundido la expresión novela gráfica.”

En Buñuel en el laberinto de las tortugas converge la revisión de piezas importantes, de figuras imprescindibles para la comprensión del arte del siglo XX y XXI, así como procesos creativos diversos y fascinantes. Finalmente, la novela gráfica de Fermín Solís traduce satisfactoriamente a historieta el episodio histórico de las primeras rupturas estéticas y artísticas que Luis Buñuel asumió en su realización y, en particular, con lo sucedido en la producción de Las Hurdes, tierras sin pan.

Cabe recordar que con la desaparición del sitio de almacenamiento y descargas Megaupload se fueron muchos de los enlaces para descargar comic; sin embargo, valdría la pena hacer una búsqueda más exhaustiva para encontrar Buñuel en el laberinto de las tortugas y muchas otras novelas gráficas que estaban ya disponibles.

Acá el documental de Las Hurdes, tierra sin pan.

Más Revisiones

admin-ajax
Música

Revisión: Ataxia.

Integrada por John Frusciante, Joe Lally y Josh Klinghoffer, Automatic Writing es el resultado de las dos semanas de vida que duró ésta banda.

greenberg
Cine y Tv

Greenberg: comedia cerebral farfullada

Aunque el movimiento mumblecore —donde se improvisan diálogos, se presentan personajes cotidianos en situaciones cotidianas y la historia yace centrada en relaciones amorosas— no echó las suficientes raíces para volverse una realidad cotidiana, por ahí están desbalagadas algunas cintas que están dentro de su radio de acción. Greenberg es una de ellas.

IMG_9525
Música

High Five.

Hoy es abril 20 y como todos sabemos, ésta es una fecha conmemorativa para chiquearnos (aún cuando el 420 se vive diario ...en nuestros corazones)